Un arranque inestable en la ciudad
El clima en Funes muestra un escenario típico de otoño: inestabilidad, lluvias intermitentes y cambios en la temperatura. Distintos servicios meteorológicos coinciden en que la semana comenzó con condiciones variables, con cielo cubierto y precipitaciones en varios momentos del día.
Datos recientes indican la presencia de lluvias débiles y alta nubosidad, con temperaturas cercanas a los 20°C y una probabilidad de precipitaciones elevada durante varios tramos de la jornada .
Lluvias y viento: protagonistas del inicio de semana
Según reportes coincidentes entre plataformas como Meteored y Weather, el factor dominante es la inestabilidad. Se registran:
- Probabilidad de lluvias entre moderadas y débiles
- Humedad elevada, cercana al 90%
- Vientos del sector sur y sudeste, con ráfagas intensas
En algunos momentos, incluso se observaron vientos superiores a los 30 km/h, acompañados de baja visibilidad y cielo completamente cubierto .
Este patrón responde al ingreso de un frente frío que afecta a toda la región.
Temperaturas en descenso progresivo
Aunque el cambio térmico no es brusco, sí se percibe una tendencia a la baja. Para los próximos días:
- Mínimas entre 14°C y 16°C
- Máximas que rondarán los 20°C a 22°C
Hacia mitad de semana, se espera una leve mejora con cielo parcialmente nublado y temperaturas más frescas pero estables .
Mejora gradual hacia los próximos días
Los pronósticos extendidos coinciden en que, tras el período de lluvias, el tiempo tenderá a estabilizarse. Se anticipan jornadas con:
- Menor probabilidad de precipitaciones
- Nubosidad variable
- Vientos más leves
Incluso, hacia el fin de semana podrían registrarse días más despejados y con condiciones más agradables, dentro de un contexto otoñal .
Un otoño que se hace sentir
El panorama climático en Funes refleja el cambio de estación: días más frescos, mayor variabilidad y presencia de lluvias intermitentes.
Lejos de la estabilidad del verano, el clima empieza a mostrar su versión más cambiante, con jornadas que combinan humedad, viento y descensos térmicos, marcando el ritmo de un otoño ya instalado en la región.


