La titular de la empresa de control de plagas «La Industrial Desinfecciones» analiza el avance del Dengue y el Hantavirus. Con dos décadas en el rubro de la desratización y desinfección, advierte que la batalla contra las infecciones se decide en los detalles del ámbito doméstico.
El aroma a químicos esterilizados y el orden casi quirúrgico de las oficinas de «La Industrial Desinfecciones» contrastan con el caos exterior de una ciudad que atraviesa un nuevo año donde sobrevuela la llegada de un pico epidemiológico. En el centro de esta escena está Cintia Casadidio, una mujer que parece haber desarrollado un radar para lo invisible. Detrás de ella, una estantería exhibe certificaciones y antiguos manuales de entomología urbana. Con la calma de quien ha visto pasar todas las crisis sanitarias desde el inicio del nuevo milenio, Cintia nos recibe para hablar de lo que acecha en las grietas de la modernidad.
— Cintia, llevas dos décadas al frente de «La Industrial Desinfecciones». ¿Cómo ha cambiado el «mapa del enemigo» en las casas de familia desde los años 90 hasta hoy?
— Ha cambiado drásticamente. En los 90, el control de plagas era algo estacional, casi de «temporada». Hoy, el «enemigo» —el mosquito, el roedor, el insecto— se ha vuelto un especialista en nosotros. La urbanización desmedida y el clima han hecho que las plagas ya no sean visitantes ocasionales, sino residentes permanentes en nuestras casas. Lo que hace mas complejo el universo del control de plagas.
— En relación al Dengue, ¿cuál es el error conceptual más común que comete el vecino cuando intenta combatir al mosquito por su cuenta?
— El error más grave es creer que fumigación con humo que hacen los municipios lo soluciona todo. Esa es una medida paliativa, cosmética. La verdadera batalla contra el Dengue es la interrupción de la reproducción de la larva en el hogar. El vecino a veces ignora que el Aedes aegypti puede criar en el pliegue de una lona o en una tapita de gaseosa. La escala del peligro se ha miniaturizado y se ha convertido en una plaga criada y crecida en todos los hogares.
— Respecto al Hantavirus, ¿en qué medida la expansión urbana hacia zonas de humedales o rurales ha facilitado este «encuentro» peligroso con los roedores?
— Es justamente el Hantavirus el precio de invadir ecosistemas. Al construir donde antes había campo, el roedor colilargo no se retira, se integra. Nosotros vemos que el riesgo aumenta porque la gente se traslada a vivir a «entornos naturales» pero mantiene hábitos de residuos urbanos, lo cual es una combinación perfecta para entregarle a los roedores el ambiente propicio para alimentarse y refugiarse.
— ¿Cómo se entrena la mirada para detectar un foco de infección donde un ojo común solo ve un patio desordenado?
— Es una deformación profesional (risas). Donde alguien ve cajas apiladas, yo veo un ambiente propicio para atraer roedores. Donde ven una maceta linda, yo veo un reservorio de larvas. Se entrena con paciencia y conociendo la biología del vector: hay que ¨pensar como ellos¨ para saber dónde se van a esconder. El MIP (Manejo Integrado de Plagas) nos ha enseñado que formamos parte de un todo que influye directamente sobre la población de plagas urbanas.
Me gusta decir: «La gente le tiene miedo al químico, pero debería tenerle más miedo al desorden. El desorden es el hotel cinco estrellas para cualquier plaga».
— Sos especialista en temas de desinfección: ¿Qué balance hace de la conciencia social tras la experiencia colectiva que nos dejó la pandemia?
— Fue un entusiasmo pasajero. Hubo un pico de paranoia por el alcohol en gel, pero no hubo una transformación en la conciencia de fondo. La gente desinfectaba las bolsas del súper, pero dejaba que el agua se estancara en el patio. Hoy, esa conciencia se ha relajado peligrosamente.
— ¿Existen hoy plagas o vectores que hace 30 años fueran impensados en una ciudad moderna?
— Sí, hemos visto la aparición de especies de alacranes, arácnidos, roedores que antes eran rurales y hoy están en el centro de las ciudades. Todas las plagas urbanas han adaptado su resistencia a los químicos. Se acostumbran, mutan y se adaptan al medio.
3 TIPS PARA CUIDARTE:
— Muchos critican el uso de químicos por su impacto ambiental. ¿Cómo equilibra «La Industrial» la eficacia sanitaria con la sustentabilidad?
— Ese es el gran desafío. Hoy trabajamos con «Manejo Integrado de Plagas». Ya no se trata de saturar un ambiente con químicos, sino de usar productos de baja toxicidad dirigidos a puntos específicos, priorizando siempre la barrera física y la higiene sobre el químico. Cuidando de esta manera a nuestros técnicos aplicadores de manera particular y al medio ambiente en general.
— De cara al futuro y al cambio climático, ¿estamos ganando o perdiendo la batalla contra los vectores?
— Estamos en un empate técnico. La tecnología y los químicos avanzan, pero la biología de los vectores es asombrosa y se adapta más rápido de lo que creemos. Si no cambiamos nuestra conducta ciudadana, vamos a seguir siempre un paso atrás.
La salud pública empieza en casa
Al apagar el grabador y salir nuevamente a las calles, la sensación que queda flotando no es de pánico, sino de urgencia por la acción compartida. La charla con Cintia Casadidio nos deja una lección fundamental: en una provincia como Santa Fe, atravesada por la inmensidad del río Paraná, los humedales y un clima que se tropicaliza año a año, delegar el cuidado sanitario exclusivamente al Estado es un riesgo que no podemos correr. Desde Funes hasta la costa rosarina, la trinchera más importante contra el Dengue y el Hantavirus no está en los grandes laboratorios, sino en nuestros propios patios. No hay fumigación que reemplace el compromiso ciudadano y la vigilancia de lo invisible.
Para estar informados y actuar a nivel local, recomendamos consultar los siguientes enlaces:
- Campaña Objetivo Dengue – Gobierno de Santa Fe: Protocolos oficiales de descacharrado, prevención barrial y atención médica.
- Recomendaciones provinciales sobre Hantavirus: Medidas de cuidado específicas para zonas rurales, periurbanas y de islas de nuestra provincia.
- Boletines Epidemiológicos de Santa Fe: Para seguir el mapa actualizado de casos y focos de infección en los distintos departamentos santafesinos.







