La modificación cambia el acceso desde avenida Miguel Galindo hacia Rosario. Los conductores deberán continuar hasta la rotonda ubicada en inmediaciones del barrio Kentucky, ya que la antigua bajada directa quedó fuera de uso.
La circulación vehicular en la zona sur de Funes tiene un nuevo esquema para ingresar a la autopista Rosario-Córdoba. La nueva rotonda, situada sobre el margen sur del corredor y cerca del acceso al barrio Kentucky, reemplaza el antiguo ingreso directo desde avenida Miguel Galindo.
La modificación fue informada el miércoles 4 de noviembre y busca ordenar el tránsito y reducir los riesgos de una maniobra que generaba preocupación entre los automovilistas.
¿Cómo deben circular ahora los conductores?
Quienes circulen por avenida Miguel Galindo y quieran tomar la autopista en dirección a Rosario deberán continuar hasta la nueva rotonda, donde podrán realizar la incorporación al corredor.
De esta manera, queda fuera de uso la antigua bajada que permitía ingresar directamente desde Galindo. El cambio es especialmente importante para quienes salen desde el sector sur de Funes y los alrededores del barrio Kentucky.
¿Por qué se modificó el acceso?
Hasta ahora, los conductores debían realizar un giro que implicaba cruzar frente al tránsito que circulaba en sentido contrario. La maniobra se consideraba riesgosa porque avenida Miguel Galindo funciona con doble sentido de circulación.
Con el nuevo distribuidor vial se busca reducir los puntos de conflicto, ordenar los movimientos vehiculares y mejorar las condiciones de seguridad en uno de los accesos utilizados por quienes viajan hacia Rosario.
Una obra con intervención provincial
La infraestructura fue financiada y ejecutada por el Gobierno de Santa Fe, según informó InfoFunes. La intervención forma parte de un conjunto de trabajos viales que incluye otras rotondas y mejoras en avenida Miguel Galindo.

Aunque la nueva circulación fue anunciada como habilitada por distintos medios, todavía restan tareas de terminación, como demarcación y señalización. Por ese motivo, no debe confundirse la puesta en funcionamiento del acceso con la finalización integral de la obra.


